Nosotros todos crecemos escuchando canciones románticas que nos han inspirando y movido creyendo realmente que sus letras son una verdad absoluta y así hemos adoptado en muchas ocasiones sus mensajes los cuales dicen que sufrir por amor es normal al igual que destruirse por una ruptura y el esperar a que no se pueda lograr el olvido.
Hemos visto novelas rosa que en la mayoría de los grupos socio-culturales se aprueban y disfrutan. En estas novelas los personajes están divididos en buenos y malos, o en poderosos y desvalidos, allí la recompensa al dolor siempre llega al final: hay que sabe soportar, algún día las cosas cambiarán. Muchas de estas novelas muestran realidades, otras absolutismos en cuanto al amor, la pareja y la sexualidad convirtiendo el amor en una verdadera agonía impidiendo tal vez el paso hacia el amor sano y gratificante.
Agonizar por amor? Las prácticas culturales de nuestra sociedad promueven una serie de comportamientos que nos podrían llevar a agonizar por un amor, hombres y mujeres exitosos, bellos y bellas, quedan sin trabajo, feos, descuidados con sobre peso y dependientes por cuya agonía. La mujer en ocasiones se siente maltratada y reprime sus sentimientos por temor a perder a su tormentoso amor, y él se vuelve vulnerable al grado que necesita sentir que su amor dependa completamente de él como para asegurarse de jamás estará solo. Ellos, hombres y mujeres, consideran justo pagar tan alto precio por algo que tiene un enorme valor: la compañía y el afecto de un amor agonizante.
Y que será un amor sano y gratificante? Hoy en día, con tanto conocimiento y tecnología ya no podemos andar fantaseando con matar dragones, escalar castillos y tragar cuchillos para lograr el amor, en esta época cada persona aporta lo suyo para construir una relación, no se sacrifica sino que se comparte lo que se tenga y se trata de cambiar aquello que no funcione de común acuerdo, pero si esto significa agonizar en el intento, la opción es la separación operativa y racional, lo importante es lo que se aprenda en el proceso amoroso y no su duración.
Un amor sano es aquel que nutre e inspira positivamente tanto a hombres como a mujeres y permite el desarrollo y el bienestar de la sensualidad y del erotismo llevando al individuo a una vida más plena y saludable. El amor y el sexo nos permiten sentir los máximos niveles de placer, satisfacción, y libertad…
Aunque algunos no lo crean, SI es posible ser feliz sin la agonía del amor insano, a veces solo o sola. Por supuesto que es mucho más gratificante ser feliz junto a un otro igualmente feliz, de manera sana, alegre, amando y no sacrificando, sintiendo y no sufriendo, deseando y no alejando…
Aleida Heinz.-
ESPACIO INTIMO CON ALEIDA HEINZ,PhD. SEXOLOGO CLINICO- SEXUALIDAD Y PAREJAS. CONSULTA PRIVADA Y SESIONES POR SKYPE. Informacion:(803)415-1582 SKYPE: aleida.heinz www.amorsex.com www.aleidaheinz.com
martes, 12 de febrero de 2008
miércoles, 30 de enero de 2008
"CUANDO EL AMOR TOCA A TU PUERTA"
“CUANDO EL AMOR TOCA A TU PUERTA”
Cuando de pronto y sin querer se siente súbitamente una gran alegría, especial… divina… un goce repentino ante la vida…
Sentir un fuerte deseo, ganas y hasta necesidad de estar con ese otro ser que sale de la nada para transformar tu vida en algo más dulce y cálido….
Sentir la sensación de querer abrir el alma para que el otro repose en ella… De besar sin cansancio, sin prisa, con pasión, con ganas….
Sentir al otro en su emoción al sentir tu cuerpo extraño reposando en ese otro…. Cuando la atención se centra casi en su totalidad en ese otro…. Cuando sientes esas famosas “mariposas en el estómago” que van aumentando hasta llenar el cuerpo…. Que locura!... pero deliciosa locura….
A penas se puede ser algo racional… a penas la mente puede concentrarse en las labores diarias… Se podría llegar incluso a decir que el amor antes no llegó a entrar, pero ahora entra por vez primera…. Ò quizás entra nuevamente pero con mayor capacidad…
Sentir las experiencias pasadas, buenas ò malas, como pierden influencia y el futuro se vuelve la dulce espera de un beso interminable… la fusión emocional y espiritual con ese otro ser, tan ajeno y tan íntimo a la vez… tan adentro de uno como afuera… Cuando el tiempo esta sin tiempo y todo lo demás queda suspendido excepto el “tu y yo”….
Entonces tal vez podamos decir que ¡el amor entró!.... pero las puertas quedan abiertas como señal de libertad genuina para que ese amor sea, exista y permanezca por el principio activo de AMAR….
Si analizamos el contenido de esta introducción, se podría decir que se trata de la primera fase en la unión de dos personas; vale decir, el enamoramiento. El enamoramiento es esa emoción ligada a la vinculación amorosa apasionada, en un momento dado. Su impacto normalmente es tan fuerte que si surge una ruptura contra las voluntades, se podría experimentar muchísimo malestar e incluso infelicidad dependiendo de la madurez y de la fortaleza de la propia identidad de las personas involucradas.
Enamorarse es una experiencia difícilmente comparable a cualquier otra y algo complicada de explicar objetivamente. Ciertamente se inicia con la atracción física, por lo general inclinada hacia personas que posean un atractivo parecido, seguido de un conocimiento de las cualidades de la persona y la compatibilidad, como inteligencia, humor, hábitos, etc.
¿Como saber si realmente es enamoramiento? Existen tres tipos de enamoramiento, el emocional, el pasional y el sentimental. Según los estudios del amor, dos puntos deberían estar presentes para que se considere que la persona esta en un estado de real enamoramiento sea cual sea este, además de perder la cabeza por besar a esa persona y que todo pase a un segundo plano.
• 1. Sentirse fisiológicamente excitado ante esa persona (respiración rápida, sudoración, etc.)
• 2. Sentir que lo que se siente se podría clasificar como amor.
Es muy importante esta fase ya que el tipo de relación afectiva que se este estableciendo determinara las características de sus relaciones en la cama, por lo que para luego comprender la sexualidad de esta pareja, ha de comprenderse la naturaleza del enamoramiento inicial.
Aleida Heinz.-
Cuando de pronto y sin querer se siente súbitamente una gran alegría, especial… divina… un goce repentino ante la vida…
Sentir un fuerte deseo, ganas y hasta necesidad de estar con ese otro ser que sale de la nada para transformar tu vida en algo más dulce y cálido….
Sentir la sensación de querer abrir el alma para que el otro repose en ella… De besar sin cansancio, sin prisa, con pasión, con ganas….
Sentir al otro en su emoción al sentir tu cuerpo extraño reposando en ese otro…. Cuando la atención se centra casi en su totalidad en ese otro…. Cuando sientes esas famosas “mariposas en el estómago” que van aumentando hasta llenar el cuerpo…. Que locura!... pero deliciosa locura….
A penas se puede ser algo racional… a penas la mente puede concentrarse en las labores diarias… Se podría llegar incluso a decir que el amor antes no llegó a entrar, pero ahora entra por vez primera…. Ò quizás entra nuevamente pero con mayor capacidad…
Sentir las experiencias pasadas, buenas ò malas, como pierden influencia y el futuro se vuelve la dulce espera de un beso interminable… la fusión emocional y espiritual con ese otro ser, tan ajeno y tan íntimo a la vez… tan adentro de uno como afuera… Cuando el tiempo esta sin tiempo y todo lo demás queda suspendido excepto el “tu y yo”….
Entonces tal vez podamos decir que ¡el amor entró!.... pero las puertas quedan abiertas como señal de libertad genuina para que ese amor sea, exista y permanezca por el principio activo de AMAR….
Si analizamos el contenido de esta introducción, se podría decir que se trata de la primera fase en la unión de dos personas; vale decir, el enamoramiento. El enamoramiento es esa emoción ligada a la vinculación amorosa apasionada, en un momento dado. Su impacto normalmente es tan fuerte que si surge una ruptura contra las voluntades, se podría experimentar muchísimo malestar e incluso infelicidad dependiendo de la madurez y de la fortaleza de la propia identidad de las personas involucradas.
Enamorarse es una experiencia difícilmente comparable a cualquier otra y algo complicada de explicar objetivamente. Ciertamente se inicia con la atracción física, por lo general inclinada hacia personas que posean un atractivo parecido, seguido de un conocimiento de las cualidades de la persona y la compatibilidad, como inteligencia, humor, hábitos, etc.
¿Como saber si realmente es enamoramiento? Existen tres tipos de enamoramiento, el emocional, el pasional y el sentimental. Según los estudios del amor, dos puntos deberían estar presentes para que se considere que la persona esta en un estado de real enamoramiento sea cual sea este, además de perder la cabeza por besar a esa persona y que todo pase a un segundo plano.
• 1. Sentirse fisiológicamente excitado ante esa persona (respiración rápida, sudoración, etc.)
• 2. Sentir que lo que se siente se podría clasificar como amor.
Es muy importante esta fase ya que el tipo de relación afectiva que se este estableciendo determinara las características de sus relaciones en la cama, por lo que para luego comprender la sexualidad de esta pareja, ha de comprenderse la naturaleza del enamoramiento inicial.
Aleida Heinz.-
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Pareja-Sexualidad
miércoles, 26 de diciembre de 2007
viernes, 9 de noviembre de 2007
SEXUALIDAD Y ESTRÉS
LAS RELACIONES DE PAREJA, LA SEXUALIDAD Y EL ESTRÉS
En la vida, la mayoría de nosotros los seres humanos hemos experimentado momentos de alta conflictividad en una posible bastante deteriorada relación de pareja. No es un tema nuevo, y posiblemente muchas personas han pasado por situaciones de mucho estrés debido a una relación de pareja disfuncional. Por lo general no se intenta enfrentar los permanentes desacuerdos de una manera definitiva. De algún modo las parejas acostumbran por lo general a no resolver nada, a dejar que, si bien por olvido o por aburrimiento, los conflictos se desvanezcan como por arte de magia ò por un milagro de amor. Tal vez se pueda pensar que el no resolver los problemas evita enfrentar consecuencias. Pero no resolver un problema, no significa que el problema no exista.
Los permanentes conflictos pudiesen ser fundadores de temores por las consecuencias que una decisión de separación entrañarían, es entendible. La seguridad material suele significar mucho para una familia, el que estén cubiertas adecuadamente las necesidades de la pareja y las de los hijos si los hubiese. Pero este aspecto de las consecuencias puede y debe ser considerado, a fin de alcanzar una solución económica operativa a la situación de estrés y conflicto en la relación.
Acordar serenamente una solución aceptable por ambos miembros de la pareja, es retomar la vía pacifica definida en aquel inicio de la relación, donde lo deseado era la paz y el disfrute, donde seguramente se gozaba de una sana sexualidad. Una de las consecuencias casi inevitables de dicho estrés en la relación de pareja conflictiva es el decaimiento y ruptura de las relaciones sexuales placenteras. El estrés crónico activa permanentemente el sistema simpático, el cual esta en contra posición a la sexualidad. Este es uno de los factores que más influye en la sexualidad pudiendo originar serios trastornos sexuales como:
· dificultades para obtener una adecuada respuesta sexual,
· alteraciones del deseo,
· dificultades en la excitación y en la erección,
· situaciones de eyaculación precoz, coito doloroso, vaginismo, etc.
Un aspecto que generalmente las parejas en conflicto no consideran en profundidad, originando conflictos innecesarios y agotadores, es el aspecto de los derechos individuales y sexuales de los seres humanos. Sin entrar a definir cada uno de ellos, conviene resaltar el concepto de la aceptación consciente de los derechos de los demás como condición necesaria para alcanzar la armonía en la relación interpersonal, casi siempre difícil. Se podría considerar esto como el aspecto mas básico para lograr avanzar en el difícil terreno de las relaciones de pareja, incluso pudiendo tener mayor efecto positivo que la misma y tan pregonada tolerancia.
Podríamos elaborar una lista enumerando los diferentes derechos humanos, entre ellos los sexuales, y sin la menor duda el más importante y esencial de todos resultaría ser el derecho a la vida y el derecho a alcanzar el estándar más alto de salud en relación con la sexualidad.
Salud Sexual es “el estado de bienestar físico, emocional, mental y social relacionado a la sexualidad. No es solo ausencia de enfermedad ó de disfunción sexual. La salud sexual requiere un acercamiento respetuoso a las relaciones sexuales así como la posibilidad de tener relaciones sexuales placenteras, seguras, libres de coerción, discriminación y violencia. Para lograr salud sexual y mantenerla, los derechos sexuales deben ser respetados, protegidos y llevados a cabo”.- WAS, 2004.-
Seria deseable por consiguiente que las relaciones de parejas estuviesen destinadas al logro de la salud mental, física y sexual de los individuos, a proporcionar a sus integrantes bienestar, armonía y alegría lejos de estrés y malestar. De no ser así se podría revisar la dinámica de la relación con el fin de modificar lo modificable y superar los conflictos. De otro modo, cuando uno o ambos miembros de la pareja se empeñan en llevar a toda costa la relación ya deteriorada por la infidelidad, la traición o el engaño, obviando lo planteado anteriormente, terminan presionándose con ataques usando discursos demoledores cargados de agresiones, amenazas ò la sutil manipulación del sumiso victimizado. Esto conlleva indudablemente al estrés sostenido y crónico ò al agotamiento mental, emocional, físico y por supuesto sexual. La vida es para otra cosa, para algo bello y digno de ser vivido.-
ALEIDA HEINZ
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Pareja-Sexualidad
jueves, 25 de octubre de 2007
"El Arte de Amar"
Quien no desea una pareja idónea para toda la vida? Todos desearíamos compartir con alguien las penas y las alegrías, lo bueno y lo malo de las experiencias. Alguien que nos haga sentir maravillosos y resplandecientes cada mañana y en los peores días, que complazca nuestros más íntimos deseos y que pueda comprendernos.
Crear una relación satisfactoria implica un firme compromiso el uno con el otro, con uno mismo y sobre todo con el tiempo. Así mismo, implica una intensa dedicación a la pareja, una comprensión profunda del ser amado, para lograr alcanzar esa plenitud y trascendencia como pareja.
Sin embargo, las esperanzas conscientes e inconscientes en nuestro ser se ven desmoronarse con los desengaños, aparentemente irracionales, cuando ese gran amor nos defrauda. La decepción es comprensible, pero la intensidad de la misma indica la existencia de emociones inconscientes. Creemos haber encontrado a la pareja perfecta, pero la realidad prevalece y la esperanza de formar una relación duradera, erótica, sexual, y emocionalmente bella se desvanece por la ignorancia, los malos entendidos, la falta de compromiso, la infidelidad, y los sentimientos de culpa. Como resultado nos sentimos profundamente tristes, vacíos, deprimidos y poco a poco vamos formando hábitos tóxicos de amor para protegernos de no ser heridos nuevamente.
Pero, ¿A caso nos enseñaron el delicioso arte de amar?, ¿a iluminar los momentos oscuros, a afrontar las atracciones hacia otras personas, a levantar a la pareja cuando está derrotada? Probablemente no.
La buena noticia es que esto es posible cuando hay amor. Es posible cuando existe disposición de amar y el deseo de seguir juntos. El reto es lograr por sobre todas las cosas la unión física, emocional, y espiritual con ese ser porque amar es necesario pero no suficiente para que una relación funcione. Nada se resuelve si se ignoran o niegan los retos y las dificultades que conlleva el trascender como pareja. Se resuelve como lo han hecho muchas parejas caminado sobre el fuego del conflicto, no dándose por vencidos y así poder superar los retos y construir una relación que se consideraba terminada.
El punto está en entender lo que supone crear una relación amorosamente apasionada. Es importante solucionar los problemas y sobreponerse al dolor para alcanzar el placer absoluto. La manera de vencer los obstáculos e ir hacia esa paz añorada es a través del cambio mutuo y el paso por un proceso de transformación que termina con el perdón.
Lo primero que hay que saber es que la esperanza y el amor existen como grandes misterios y para lograr una unión profundamente gratificante ha de llevarse a cabo un trabajo igualitario. Este trabajo o proceso consiste en tomar consciencia de:
1- La relación con uno mismo; esto es, la adecuada estructuración de la personalidad, la autoestima, y sobre todo el ADMITIR nuestra área problemática siendo honestos con uno mismo.
2- La relación con la otra persona; quiere decir, la capacidad de dar y de acercarse al otro sin el riesgo de alterar los sentimientos ni de dejar de ser uno mismo. Significa negociar y comprender profundamente al otro, estar dispuesto a crear lo que deseas, aplicando una buena estrategia y llevarla a cabo con un alto nivel de compromiso.
3- Tratar en lo posible de superar las emociones de rabia y miedo que nos impiden llegar al sentimiento de amor. No es sino hasta que toda esa rabia, ese dolor, y ese miedo sean superados que el remordimiento, el cual nos abre al entendimiento, da paso a la intención y finalmente al amor. Solo allí, en un estado de amor, podremos apreciar a nuestra pareja.
Solo entonces descubriremos el potencial de la relación y descubriremos el arte de amar… Estoy segura que al querer mejorarnos a nosotros mismos, mejoraremos nuestra relación de pareja y así viviremos con mayor intensidad y amaremos con mayor profundidad.
Aleida Heinz.
Crear una relación satisfactoria implica un firme compromiso el uno con el otro, con uno mismo y sobre todo con el tiempo. Así mismo, implica una intensa dedicación a la pareja, una comprensión profunda del ser amado, para lograr alcanzar esa plenitud y trascendencia como pareja.
Sin embargo, las esperanzas conscientes e inconscientes en nuestro ser se ven desmoronarse con los desengaños, aparentemente irracionales, cuando ese gran amor nos defrauda. La decepción es comprensible, pero la intensidad de la misma indica la existencia de emociones inconscientes. Creemos haber encontrado a la pareja perfecta, pero la realidad prevalece y la esperanza de formar una relación duradera, erótica, sexual, y emocionalmente bella se desvanece por la ignorancia, los malos entendidos, la falta de compromiso, la infidelidad, y los sentimientos de culpa. Como resultado nos sentimos profundamente tristes, vacíos, deprimidos y poco a poco vamos formando hábitos tóxicos de amor para protegernos de no ser heridos nuevamente.
Pero, ¿A caso nos enseñaron el delicioso arte de amar?, ¿a iluminar los momentos oscuros, a afrontar las atracciones hacia otras personas, a levantar a la pareja cuando está derrotada? Probablemente no.
La buena noticia es que esto es posible cuando hay amor. Es posible cuando existe disposición de amar y el deseo de seguir juntos. El reto es lograr por sobre todas las cosas la unión física, emocional, y espiritual con ese ser porque amar es necesario pero no suficiente para que una relación funcione. Nada se resuelve si se ignoran o niegan los retos y las dificultades que conlleva el trascender como pareja. Se resuelve como lo han hecho muchas parejas caminado sobre el fuego del conflicto, no dándose por vencidos y así poder superar los retos y construir una relación que se consideraba terminada.
El punto está en entender lo que supone crear una relación amorosamente apasionada. Es importante solucionar los problemas y sobreponerse al dolor para alcanzar el placer absoluto. La manera de vencer los obstáculos e ir hacia esa paz añorada es a través del cambio mutuo y el paso por un proceso de transformación que termina con el perdón.
Lo primero que hay que saber es que la esperanza y el amor existen como grandes misterios y para lograr una unión profundamente gratificante ha de llevarse a cabo un trabajo igualitario. Este trabajo o proceso consiste en tomar consciencia de:
1- La relación con uno mismo; esto es, la adecuada estructuración de la personalidad, la autoestima, y sobre todo el ADMITIR nuestra área problemática siendo honestos con uno mismo.
2- La relación con la otra persona; quiere decir, la capacidad de dar y de acercarse al otro sin el riesgo de alterar los sentimientos ni de dejar de ser uno mismo. Significa negociar y comprender profundamente al otro, estar dispuesto a crear lo que deseas, aplicando una buena estrategia y llevarla a cabo con un alto nivel de compromiso.
3- Tratar en lo posible de superar las emociones de rabia y miedo que nos impiden llegar al sentimiento de amor. No es sino hasta que toda esa rabia, ese dolor, y ese miedo sean superados que el remordimiento, el cual nos abre al entendimiento, da paso a la intención y finalmente al amor. Solo allí, en un estado de amor, podremos apreciar a nuestra pareja.
Solo entonces descubriremos el potencial de la relación y descubriremos el arte de amar… Estoy segura que al querer mejorarnos a nosotros mismos, mejoraremos nuestra relación de pareja y así viviremos con mayor intensidad y amaremos con mayor profundidad.
Aleida Heinz.
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